jueves, 8 de octubre de 2015

Señales de que te estás adaptando a la vida en otro país, parte 1.

Cuando vivía en México me gustaba mucho beber el café Andatti, americano, con leche, a veces con cremas de sabores, esas Carnation de canela, crema irlandesa,, vainilla francesa o caramelo, era mi pan de cada dia, despertar y prender mi cafeterita eléctrica, y hacer mi café andatti comprado en oxxo, que perfumara toda la casa y usar esas lechitas para darle mas sabor. Ok, a veces me consentía con una mezcla especial del oxxo, en el que le revolvía todos los cafés ya listos que vendían, cappuccino, chocolate, french vanilla, napolitano, y pues era mi café Rommy especial, sin azúcar extra porque así, ya de plano empalagaba. 
  
O me encantaban mis rituales con mis amigas, no se si nos veíamos para tomar el café, o tomábamos el café para vernos, pero siempre fuera, deliciosos frappes, moka, con mi shot extra de amaretto, su crema, su chocolate rallado, y sus chispitas de azúcar roja, y para acompañar unos riquísimos nachos con salsa buffalo súper picantes.  
Café con nachos? se preguntaran; Si café frio súper dulce y engordativo con nachos llenos de salsa picante, y chiles jalapeños en vinagre, si, solo en México querida. 
  
O bien, cuando mi bolsillo no se encontraba de muy buen humor, me bastaba un frappe del caffenio, ya sea que fuera sola caminando siempre lejísimos, o acompañada, el caminar es parte del todo, te distraes, paseas, te relajas y mas cuando tu objetivo es un café. 

  Bueno, pues cuando llegue a Italia, esa historia se derrumbo, fue triste cuando me invitaron mi primer café, era una tacita súper pequeña con un liquido espeso negro, que decían era café, ok un expresso digámosle asi , si le echabas azúcar parecía una jalea, si no le echabas era amargo que necesitabas limón y sal para pasarte esa amargura, iaak
La siguiente solución fue pedir café americano, aunque se rieron de mi, y en barista de lo mas extrañado del mundo, me sirvió un mini café americano, en el que prácticamente le echaba agua al ya expresso... Que??! 
Con razón le decían Acqua sporca (Agua sucia) acà al café americano, no sabia a café americano nada, ni a otra cosa mas que a café aguado, y no bien amalgamado. 
  
Mas triste no pude estar, la tercera seria la vencida "quizás", tomaría un cappuccino, pero no me ilusionaba, aquí un cappuccino no era, un rico café goloso, con mi revoltura mágica del oxxo, sino un simple expresso, con leche en forma de espuma encima, que al final, no me podía ni tomar, se quedaba pegada en la taza. 
  
Hubo un proceso de regresión en mi vida, donde regresaba unos  15 años en el tiempo, y la única solución era ir a refugiarme a mis orígenes, el Nescafé, como el que me enseño a tomar mi papá, ese si lo podía encontrar acá, bien súper carísimo, pero ya era algo familiar y valía la pena. 
  
Hoy son casi tres años que estoy en Italia, y casi un mes que no tomo nescafé, no puedo, no se, ya no me sabe bien, esta última semana la he hecho a base de tecitos, English breakfast o Darjeeling; hoy no! Hoy propio me he levantado con las ganas de un buen cappuccio (cappuccino) italiano, parece que al final, todas esas idas y venidas a la carrera en las cuales no lograba tomar mi café en la casa, y me orillaban a pararme en un bar a pedir un cappuccino aunque si sabia que no me iba a despertar igual que un cafezote americano, han dado sus resultados. 
  
Trate de alegrarme con una taza de nescafé, pero no obtuvo mi aprobación esperada. 
Hoy ni siquiera la taza de minions que me trajo mi mamá de México le da eso que necesito de un café, creo que me estoy adaptando poco a poco a la Italia, en tanto el café italiano, ya se robo una parte de mi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario